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COACHING PARA
FORMAR HIJOS EXITOSOS
Como parte de mi formación actual como
coach profesional para acompañar a personas
y empresas en el logro de objetivos extraordinarios,
y luego de documentarme y aprender sobre diversas
metodologías para realizar exitosos procesos
de coaching en dichos ámbitos, es que
ahora como padre de familia preocupado sobre
la mejor manera de formar a mi hijo con bases
sólidas que lo ayuden a desarrollar al
máximo sus habilidades y talentos para
enfrentar con éxito los momentos que
le toque vivir, me puse a investigar sobre la
forma cómo se podrían aplicar
las técnicas de coaching en la formación
de los hijos.
Es así que ubiqué el libro
Coaching
para tu hijos
(Ed. Norma México - 2003)
de la Dra. Celia Chavez Cham[1], con quién
me contacté vía email y pude obtener
su autorización para publicar y compartir
este artículo con la ayuda de sus maravillosas
enseñanzas basadas en sus experiencias
con padres que hicieron algo extraordinario
en el contacto diario con sus hijos, conscientes
de su labor como educadores y entrenadores para
la vida, y quienes han formado hijos fuertes,
exitosos y felices, brindándoles todos
los medios para que alcancen sus metas.
En principio, se plantea que para lograr que
el proceso de coaching sea altamente eficaz,
debe estar apoyado en un amor sólido
y profundo al aplicarlas en una familia, respetando
los deseos y sueños de nuestros hijos,
sin juzgarlos, debiendo romper nuestro paradigma
que siempre tenemos todas las respuestas
y que hacemos las cosas por su bien.
Así como el coaching empresarial
o el coaching de vida, en el coaching para tus
hijos todo tu trabajo como padre se enfoca y
desarrolla a partir de lo que tu hijo sueña,
de sus objetivos y metas para la vida,
dice la autora.
Para ello, es necesario saber motivar y aflorar
en nuestros hijos el planteamiento de opciones
y acciones para alcanzar sus metas, basados
en realizarles preguntas poderosas
(cuestionamiento inductivo), dándoles
la oportunidad que ellos mismos encuentren las
mejores respuestas. A través del coaching
podemos descubrir tanto las habilidades, talentos
y cualidades, así como aquellos comportamientos
y actitudes que lo limitan negativamente, ayudándolos
a focalizar el desarrollo de todo el potencial
que poseen.
Una pregunta bien formulada debe tener
las siguientes características: está
orientada a la acción, dirige la mente
al futuro, pregunta qué o cómo
pero nunca por qué, está orientada
a la meta y contiene presuposiciones[2] poderosas,
estas presuposiciones deben señalar que
nuestro hijo es valioso y que cumplirá
con éxito cada tarea que se propone.
Algunos ejemplos de preguntas poderosas que
podemos ensayar con ellos son:
- ¿ Qué piensas de lo que acabas
de hacer?
- ¿ Qué necesitas para tener
tu cuarto ordenado?
- ¿ Qué harás después
que hayas terminado tu tarea?
- ¿ Qué otras formas pueden haber
para que te lleves bien con tus hermanos?
- ¿ Cómo lograrás divertirte
más cuando salgamos de paseo el domingo?
- ¿ Cómo te sentirás cuando
te entreguen tus excelentes notas en el colegio?
Pero lo principal, antes de aplicar las técnicas
de coaching en nuestros hijos es indispensable
aceptarlos y reconocerlos tal como son, ya que
será el principal activo con que contarán
para tener éxito a lo largo de su vida,
eso nos ayudará como padres a lograr
empatía (rapport), basada en el amor
incondicional. Recuerda que lo que no
le enseñes con amor, la vida se lo enseñará
con dolor.
Demás está decir que todo proceso
de formación implica poner límites,
pero debemos tener claro de marcarlos sin lastimarlos
ni destruir su autoestima. Ante conductas inadecuadas
tenemos la gran oportunidad de corregirlo con
amor, enfatizando una sanción firme directamente
relacionada a tal conducta, sin agredirlo verbal
ni físicamente.
Asimismo, en bien sabido que la sobreprotección
en los hijos no conduce a nada bueno, al contrario
los llenarán de temores e inseguridades
que nos los ayudará a enfrentar los retos
que les imponga la vida. Todos los padres
que formaron hijos exitosos creían que
sus hijos eran capaces de lograr todo aquello
que se propusieran. Cuando amas sin sobreproteger
empiezas a abrir las puertas del éxito.
Ahí empieza el coaching para la vida.
También debemos saber confiar en nuestros
hijos, sino estaremos evitando que desarrolle
su potencial sin pasar por experiencias que
lo ayuden a vencer nuevos retos. Si piensas
que tu hijo es un campeón, que logrará
conquistar la vida, le das con tu confianza
un enorme empujón para su desempeño
futuro.
El otro factor a tomar en cuenta será
el respeto que debemos tener ante la forma cómo
nuestros hijos construyen su propia realidad,
para lo cual tenemos que erradicar la idea que
nuestros hijos deben cumplir las expectativas
que nosotros no pudimos realizar, eso impedirá
respetar a nuestro hijo tal y como es. Asimismo,
el respeto a la pareja será fundamental,
ya que el rechazo a las conductas de nuestra
pareja ocasionará un profunda marca emocional
en nuestros hijos. Lo que es muy importante
es separar la conducta de la identidad de tu
pareja, así como aceptar que esa conducta
pudiera aparecer en tu hijo.
Una parte importante en el proceso de coaching
es la relación que se establezca entre
el coach (padre) y el coachee (hijo), para ello
debemos poner toda nuestra atención cada
vez que hablemos con nuestros hijos, y así
maximizar el poco tiempo que tenemos con ellos
para que sea un momento de formación
con calidad de escucha, de atención y
de feedback poderoso hacia ellos.
Un buen coach necesita ser un guerrero
para marcar los límites que lastimarían
al campeón si no los respeta, para defenderlo
de los peligros que encierra el camino hacia
la meta, para ello debemos controlar la
intensidad de las peleas padre-hijo, ya que
nos dará la oportunidad de lograr alternativas
creativas de solucionar el conflicto redundando
en el crecimiento personal de ambos participantes.
El padre (coach) debe buscar desarrollar en
su hijo (coachee) los talentos necesarios para
alcanzar la meta deseada, por ello debemos incentivar
diversas formas de respuestas ante las mismas
situaciones que se le presenten, haciendo que
utilice sus habilidades y capacidades que disponga.
De otro lado, el desarrollo de la inteligencia
emocional en el proceso de coaching es vital,
de nada servirá que nuestros hijos sean
primeros puestos en el colegio si no les inculcamos
la enorme importancia que tiene relacionarse
con los demás, a saber compartir y tener
actitudes positivas frente a la vida. La
habilidad de tu hijo para relacionarse le redituará
muchos más dividendos en la vida que
cualquier título universitario.
Finalmente, transcribo una selección
de algunas frases motivadoras - del libro Coaching
para tus hijos de la Dra. Celia Chávez
Cham - y que hablan por sí solas, para
tenerlas presentes en esta difícil tarea
de ser los mejores formadores de hijos exitosos:
- Conviértete en su fan más grande.
- Creer en él significa que estás
seguro de que conquistará lo que se proponga.
- Preséntale retos que pueda resolver
exitosamente y ve aumentando poco a poco el
grado de dificultad; esta experiencia le hará
saber que es capaz de tener éxitos.
- Los niños tienen la enorme habilidad
de soñar, somos los adultos con nuestro
arsenal de historia personal quienes destruimos
su poderosa imaginación.
- Si permites que tu hijo enfrente la vida
con negligencia, esforzándose al mínimo,
aprenderá a evitar el esfuerzo.
- Muéstrale el camino del éxito,
exigiéndole lo mejor que pueda dar en
todo lo que realice.
- Cada vez que festejes con tu hijo sus éxitos,
estás promoviendo el alto rendimiento,
fomentando el esfuerzo acompañado de
diversión, placer y entusiamo.
- Ayuda a tu hijo a ser más que tener,
esto último vendrá por añadidura.
- Si deseas que tu hijo sea honesto, necesitas
vivir con honestidad; si quieres que ame la
vida, es indispensable que tú la ames.
Espero haber contribuido con este artículo
en dar herramientas motivadoras a los padres
preocupados en cómo pueden formar a sus
hijos para su mejor futuro.
Por: Luis Alcázar Secada [3]
[1] Dra. Celia Chavez Cham, licenciada en Psicología
Clínica, Master y Trainer en Programación
Neurolingüística, Diplomada en Psicoterapia
Familiar y Coach Certificada con más
de 14 años de experiencia en desarrollo
humano, PNL y crecimiento personal.
[2] La presuposición es algo que supones
antes que suceda.
[3] Ingeniero Industrial (U. Lima), Magíster
en Administración de Negocios (ESAN),
Consultor de Negocios en Tecnologías
de Información, y en formación
como Coach por TISOC (The International School
of Coaching) afiliada a Coachvill
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